HOLA

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Creo que debería comenzar a darle un poco más de bola a este blog, ya que en estos días no entiendo muy bien como fue que comenzó a incrementarse el número de visita a pesar de estar un poco abandonado. Y bueno, aquí me tienen.

El motivo por el cual no ando mucho por acá creo (porque en realidad ya no lo recuerdo) es el tiempo y la garra que le estoy poniendo a mi emprendimiento, HEY MAMA WOLF. 

Lo comencé hace apenas unos meses y fue más de lo que esperaba, se esta convirtiendo en un verdadero empleo al que hay que dedicarle tantas horas como a otros, solo que este tiene el plus de ser a su vez placentero ¿a quién no le gusta trabajar de lo que le gusta?

Hace un tiempo dije que llegaría algún día el post con tips y herramientas de marketing para emprendedores. Bueno, no les digo que el de hoy será un super post pero empecemos de a poco.

Este no es mi primer emprendiemiento. Hace unos años atrás tuve otro en el que, con una amiga, nos dedicábamos a hacer remeras estampadas. En este nuevo emprendimiento mantuve más o menos las mismas ideas en mi mente, solo que de remeras estampadas pasé a vender productos tejidos en crochet. Más que nada ahora me estoy dedicando a amigurumis, pero una que otra vez salen caminos, carpetas, entre otras cosas.

Siempre que comienzo con algo lo hago fiel a mi estilo. Si bien escucho sugerencias me gusta seguir una línea. Ejemplo: mas de una persona me sugirió hacer Gaturros tejidos, y la verdad que no. Gaturro y su creador, Nik. Es algo que no comparto en absoluto, de hecho no le compraría algo de Gaturro a mi hija, por lo que tampoco haría un muñeco de Gaturro. No se si se entiende. 

Cuando pienso en un proyecto pienso en todo. Desde que es lo que quiero ofrecer a como lo quiero ofrecer (packaging). Por ahora me adapto a mi presupuesto pero siempre tengo cosas en mente para un futuro.

Lo mismo me pasa con los nombres que elijo para mi marca. En este caso quise una canción. Pensé mucho, pensé en la pronunciación, en como quería que sonara y particularmente en este momento que pueda también recordarse por sus siglas “HMW”. Creo que una vez que tenes el nombre es como echarle agua a un Gremling, crecen las ideas por doquier. Es la identidad después de todo. Lo que me esta costando es el tema del logo. No se me viene nada a la mente, por eso mismo hoy por hoy uso HMW.

Una vez que tenes en mente que es lo que queres hacer y el nombre que te va a identificar es un pequeño gran paso para todo lo que viene.

¿Qué viene?

Lo vemos en otro post…

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VALENTÍA

Desde el mismísimo momento en que aparecieron las dos rayitas en ese test al que llaman “lapicera” mi vida cambio, claramente. De todo esto vengo hablando desde que comencé este blog en noviembre del año pasado. Desde ese mismísimo momento de las dos rayitas quise saberlo todo, absolutamente todo, pero, sin obsesionarme.
Recuerdo como si fuera hoy el momento en que llegué a casa, lo senté a mi hermano y le dije “tengo algo que contarte, vas a ser tío” y ahí nomas después de emocionarnos nos sentamos delante de la compu y empezamos a calcular tiempo del bebe, como era, cuanto medía, síntomas, cosas que me iban a pasar, etc.
A medida que la panza iba creciendo necesitaba interiorizarme en como iba a ser el parto, como sería el momento, necesitaba tener en mi mente una escena montada, minimamente ensayada sin ensayar para saber. Y la verdad es que no lo supe hasta que lo pasé.
Pregunté a todas las personas que conocía como habían sido sus experiencias, la mayoría habían tenido sus hijos por cesárea así que mucha ayuda no tuve. Solo una, de todas las mujeres cercanas, me dijo que vaya tranquila, que me iba a doler pero que tampoco era lo peor del mundo y que vaya al curso preparto que a ella le había servido un montón, sobre todo el tema de la respiración. Después, mi madre por ejemplo, me decía que me iba a doler mucho, mucho, demasiado, me lo describió de la peor manera posible como para que a mi me de miedo, mucho. Pero no lo hizo de mala, fue su experiencia. Y una y otra vez me repetía “el mejor fue el nacimiento de tu hermano menor que fue por cesárea, no sentí nada, fue programado, fui, lo tuve y listo, no sufrí, no sentí dolores nada”.
La primera clase del curso me tocó con una partera que no era madre, entonces me dijo que me podía llegar a contar que era lo que veía en cada parto pero no lo que se sentía. Y no tuvo mejor idea que preguntarle a mi madre “dígame usted ¿que prefiere parto natural o cesárea?” y mi madre orgullosa dijo “cesárea”. Las próximas clases ya me toco con una partera grande que era madre y dijo algo tan sabio como verdadero “chicas si ustedes me preguntan si les va a doler, si, les va a doler, y mucho. Pero tengan en cuenta que si sería algo tan insoportable o feo la gente tendría un hijo y listo porque ¿quien querría volver a pasar por un sufrimiento?” también nos dijo que de (apróx) diez mujeres, dos eran tocadas por la varita y tenían la suerte de tener un trabajo de parto corto (3, 4 horas) y con un dolor leve. Cada vez que la escuchaba yo pensaba “por favor una de esas dos tengo que ser yo el día que vaya a parir” y, así fue calculando que entre a las ocho y media de la noche y a la una de la mañana nació S.
¿A donde quiero llegar? Luego del nacimiento de S. compartiendo el testimonio de mi parto junto con amigas y conocidas me di cuenta cuan elevado es el caso de cesárea entre mujeres que me rodean. La mayoría en clínicas y la mayoría, también, contándome que la pidieron porque no daban más y la clínica accedió. Y la verdad, me parece un horror.
Yo TODA mi vida le tuve terror al parto, fue todo un tema hacerme la cabeza para tranquilizarme durante los nueve meses pensando que iba a salir todo bien. Tuve una suerte enorme de haber vivido un parto hermoso, sin problemas, con dolor pero soportable, tan soportable para haber parido sin la necesidad de pedir epidural, en ningún momento se me paso por la mente. Si, tuve la mala pata que debieron hacerme puntos y eso hizo que tenga que tener cuidado, no tanto como si hubiese sido una cesárea pero me costó recuperarme porque fueron bastantes.
Esta instalado un miedo al parto natural que no esta bueno. Mi partera me lo repetía una y otra vez “la clave es mentalizarte que vas a poder porque si te haces la cabeza que no vas a poder lo más probable es que termines en cesárea”. Y todas sabemos que no es lo mismo un útero intacto, impecable para los que quieren tener más hijos que un útero con un corte.
Por lo menos de mi parte me dan ganas de borrar un toque este prejuicio y decirte a vos que me lees, que es tu primer hijo/a , que tenes miedo, que no sabes si vas poder, que no sabes a que te estas enfrentando yo te aconsejo que te relajes, que no escuches tanto relato sobre el parto, dejalo para después, para compartir experiencias más que para inspiración. Las contracciones duelen, si. Las últimas muchísimo más pero la naturaleza es tan pero tan sabia que hace que se vayan cada dos minutos o uno y esos minutos que te da son realmente milagrosos, porque una vez que se te va una contracción no sentís absolutamente nada de nada hasta que no llega la otra, que duele mucho, pero que dura unos cuarenta segundos y se va para que lleve el alivio y así.
La respiración te va a ayudar mucho, en ese momento medio que te olvidas como era, yo tuve la suerte de que la partera estuvo siempre conmigo y cuando se daba cuenta que yo respiraba mal venía y me decía “así no, mirame a mi hacelo así” y era de mucha ayuda.
Una vez que termina todo, que tenes a tu bebe con vos no se si es la emoción, la felicidad o que, pero sentís “acá no paso nada” y llega lo más lindo.
Hace unos días decían que si hay algo raro es el olvido luego del parto porque una vez que pasa no podes recordar perfectamente como eran esos dolores que estuvieron con vos en ese momento. Yo digo que es posta. No los puedo recordar exactamente, tampoco los puedo comparar con nada.
Dentro de todo, disfruta ese momento, pensa que si tu bebe puede hacer todo el esfuerzo del mundo por pasar el canal de parto, acomodarse y demás, porque ellos también trabajan muchísimo con nosotras en ese momento y durante todo ese día y no se les da el crédito que se merecen. Si ellos pueden como vos no.
Si tenes la posibilidad, porque todo viene bien disfrútalo, que ese momento es el más hermoso de tu vida, increíblemente hermoso.

DENTICIÓN

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Una de las peores etapas por las que pude transitar desde mi reciente maternidad, es la dentición.
Desde que te dicen que el dolor que sienten los bebes es el mismo dolor que sentimos nosotros cuando nos duele la muela una no puede quedarse tranquila y no puede hacer otra cosa que sufrir con el bebe.
Los primeros dos dientes que le salieron no fueron tan catastróficos y dolorosos como los de arriba. Se la re banco S. Y eso que con los primeros meses no necesito mordillo, pero más que nada porque no entendía muy bien como debía usarlo. El pediatra me dijo “si llegas a lograr que tu bebe use el mordillo como mordillo sos una genia, tenía razón.
En cambio, los dos dientes de arriba fueron lo peor del planeta. Cuando le agarra el dolor no se lo calmo con nada, excepto (me he dado cuenta) con la teta. Ella toma la teta y se calma. Es verdad que toma con más ganas, para no decir, más fuerza.
Los primeros meses, a pesar de que hable con Doc no me dejaba ponerle nada en las encías para calmarla, situación que me enojaba un poco. Hasta que hable con mi dentista y me dijo que en verdad es un engaña pichanga (textual) porque tiene un efecto de corta duración. Recién ahora, el Doc, me dijo que bueno que lo podía usar pero aclarándome lo mismo que la dentista, y se lo compré. Y si, es corta duración pero al menos algo es algo (carísimo el pomito de escasos 10 gr).
Otra cosa que me resulto efectivo fue el chupete que, nunca, agarro. Como es de goma y yo se lo dejo en la heladera lo muerde y eso la calma.
Igual es horrible, odio la dentición. Es increíble la manera que tenemos que padecerla, pensar como.
Madres con hijos sin dientes, agárrense porque les espera algo muy feo. Lamentablemente no queda otro adjetivo para describirlo.

VISITAS

Creo que los dos días me canso más la hora de visita que el tener que arreglármela sola con mi hija. Y ni te cuento cuando llegamos a casa.
Los dos días la tipa se durmió todo, así que familia y amigos la conocieron despierta en mi casa, pero yo me canse de hablar, de reírme, de contar, de todo.
El primer día tuvimos MUCHAS visitas. Tenía solo una hora, no me pregunten como pero todos se organizaron y no quedó nadie afuera. Miles de veces tuve que contar resumiendo a los apurones como fue el parto, cuanto peso, como salió todo, si comió, si lloraba mucho, etc. Todos llegaban, preguntaban, hablaban rápido, me daban regalos y se iban y yo con Sophie en brazos y taca taca taca. Cuando se fueron las visitas y quedamos solas era un silencio pacificador. Y en ese momento siempre se despertaba S y era seguir con ella. Aunque no me puedo quejar porque se portó de diez. Lloro más que todos los bebes del piso pero era un santa.
Hace unos años cuando una amiga fue mamá la llamo para ver que onda y me dice que las visitas iba a empezar a recibirlas la próxima semana, Me sorprendió pero ahora la entendí.
El día que llegué a mi casa tuve la suerte que S. tomó la teta y se durmió. Yo apenas almorcé y le dije a mi vieja que me la cuidara y que me despertara solo si tenía que darle la teta a la pequeña porque no daba más. Llegué desmayada de cansancio, en los últimos tres días (contando el momento en que empezaron los dolores y todo) había dormido (como mucho) seis horas, no daba más.
Así que si tienen a una amiga, hermana, prima lo que sea que haya parido y le dieron el alta, esperen a ir a verla, dejen que se recupere y después si, por ir a visitarla y por ir a darle una mano, que nunca viene mal.

LACTANCIA

Sinceramente NUNCA me gustó el tema de la lactancia, para nada. Es más, siempre me dio “cosa” ver a mujeres amamantando, llegué a sentirme un poco insensible hasta que conocí a una madre que le pasaba lo mismo, y ahí me sentí un poco mejor. Así que la lactancia fue una cosa más que me tuve que mentalizar durante el embarazo.

Cuando S. nació le costó prenderse al pecho. Ella nació a la una de la mañana y recién tomar como se debe lo hizo a las seis de la tarde aproximadamente, y debo decir que esas horas fueron horribles. La enfermera de piso venía a la habitación y les preguntaba a las demás si los bebes se alimentaban y todas decían que si, y yo siempre que no. Estuve a punto de rogar por una mamadera porque esta mujer comenzó a decirme todo lo que le podía llegar a pasar y ya me estaba asustando. Venía y me decía “proba así, proba asa y nada” y me ponía nerviosa. “Si no toma la teta le puede bajar el azucar en sangre y se va a pasar de largo y va a dormir mucho porque esta debilitada” y así todo el sermón. Me sentía una reverenda inservible. Termino por traerme un sacaleche pero antes de eso pensé “me pongo la pezonera y que sea lo que tenga que ser” ¡milagro! Las pezoneras en ese momento fueron lo mejor que me pudieron pasar en la vida. S. se prendió de la pezonera y no la largó más. No se dan una idea lo que espere que entre la enfermera para decirle “toma”, de hecho fui y pregunté si estaba para regocijarme que lo único que había servido fue mi intención y no sus consejos ¿qué paso? se había cambiado el turno, pero la espere el otro día, no se crean que no le dije nada. Así que consejo: tene a mano un par de pezoneras por si las moscas, y proba que en una de esas tenes suerte como yo.

El otro temita fue la manera en que debía amamantar el bebé, por cuanto tiempo. La enfermera de turno y la que le siguió nos decía que debía ser quince minutos de un pecho y quince del otro, así que esos dos días me la pasé celular en mano calculando (soy un poco obse), el día del alta viene una pediatra, nos da una charla de consejos básicos pero MUY útiles ¿qué nos dice? que lo de los quince minutos era mentira, que el bebé debe tomar la teta hasta que la vacía y recién ahí la pasamos al otro pecho, cuando no toma más y quiera volver a retomar siempre tiene que ser del lado que terminó en la toma anterior (no te puedo explicar el matete que me hacía tratando de recordar que onda).

Cuando más o menos me había acostumbrado, tengo la primer consulta con un pedíatra ¿que me dice? “sabías que es quince minutos de un lado y quince del otro?”, y yo que le iba a decir “si”. Pero le seguí haciendo caso a la que nos había hablado primero.

Llego a mi casa y sigo con la misma tecnica, en resumen la tenía FÁCIL cincuenta minutos tomando de un lado (hasta que la vacíe) y un toque del otro. Finalmente en una segunda consulta con otro pediatra (el definitivo) me dice diez y diez. Opté por darle quince y quince y chau picho.

Atenti porque el tema es el siguiente. S. nació con un peso, los bebes siempre tienden a bajar de peso, o sea cuando te dan el alta el bebé ya bajo, pero a la semana tienen que recuperarlo. Mi hija bajó como tenía que ser pero a la semana volvió a bajar. El pedíatra me dijo que se debía a que pasaba mucho tiempo tomando la teta y eso la hacía perder mucha energía que luego no recuperaba por lo que tuve que ponerle un tiempo prudente y acostumbrarla. De ahí en más no tuve más problemas. Si les sirve esta data bienvenida sea!

A TENER EN CUENTA…

Una amiga cuando le conté que quería comprarme el bolso del bebé me dijo que no era tan útil como uno suponía, de hecho el que ella tenía no lo había usado ¿qué hice? no la escuche y fui y me lo compré. ¿A donde quiero llegar?

No todas las cosas que suponemos que van a ser necesarias para la llegada de nuestro hijo lo son, siempre vamos a terminar comprando cosas al reverendo pepe. Uno de ellos es el bolso. Este te sirve (calculo) si sos una persona que constantemente vas estar saliendo con la criatura y necesitas llevarle de todo porque vas a tardar muchas horas para volver a tu casa. Sino no, porque hasta te diría que si en vez de usar cartera chica, usas una grande solucionado el problema. El que yo compré lo usé como mucho unas cuatro veces, las primeras en las consultas con el pediatra y era más para hacerme la canchera, por decirlo de alguna manera, era como un accesorio que pegaba con el combo, para que se entienda que lo que realmente lo necesitaba. Si te sirve para tu estadia en el hospital pero después, no.

Para el día de la internacion es mejor llevar lo justo y necesario que una valija llena de cosas, porque también vas a terminar usando menos de la mitad. Yo me hice una listita que comprendía las siguientes cosas…

  • muda de ropa para el nacimiento de la criatura
  • dos o tres mudas más para los próximos días de internación
  • dos camisones (uno para parir y el otro para la habitación
  • artículos de higiene para vos y el bebé
  • pantuflas
  • cargador de celular
  • libro (aunque yo me lleve uno y no lo toque nunca en los dos días porque no tuve tiempo)
  • galletitas (porque el amamantar da hambre)
  • agua mineral (porque amamantar también da sed)
  • muda de ropa para el alta
  • chupete (te van a decir que no pero en una de esas es la única ayuda ante el llanto descontrolado)
  • pezoneras (por si el bebé le cuesta agarrar el pezón, a mi me salvo la vida, en ese momento fueron lo más)
  • crema de caléndula (para los pezones, por si se te agrietan)

Creo que nada más, si bien parece un montón en la mayoría son cosas pequeñas que caben en el bolso y listo.

IMPORTANTE: todos los análisis realizados durante el embarazo… TODO!