ETAPA TEST

Ante la menor duda, siempre es mejor despejarla. Con esto no estoy diciendo nada nuevo, obvio, pero ese momento es un tanto difícil por lo cual, suele pasar que se espere, se espere y se espere porque “ya me va a venir”, porque “no me viene porque estoy perseguida”. Y así podría seguir días.
Esperar no sirve de nada, lo mejor es sacarse la duda y ya.
Para ese momento recomiendo el test al que llaman “lapicera“. Es el más caro pero, para mi, el más eficaz. Rápido, simple e higiénico. No tenes que andar tratando de embocar nada en ningún recipiente, apenas se necesitan unas gotitas y listo. De hecho para las que se harían matete con el tema de las rayitas, hace un tiempo salieron unos que vienen con el signo + o -.
El otro test, el que te suelen dar cuando pedis uno en la farmacia, es la fajita. Esa es la que te viene con un recipiente que tenes que llenar hasta una medida indicada, colocás la faja en un huequito y esperas.
Y bueno, por si lo del test casero no te va y queres ir a algo más confiable tenes el análisis de sangre. Igualmente esta última opción te la manda el ginecólogo ante un positivo o un negativo dudoso.
Me gustaría aclarar que este blog no intenta ser un diario de mi maternidad, sino un espacio donde, desde mi reciente experiencia pueda ayudar a quienes estén un poco perdidas o quieran ver que onda este etapa. Acepto consejos también de parte de ustedes, vivencias, dudas. Las ayudaré en lo que pueda, espero también su ayuda.

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