CRÓNICA DE UN DOLOR

Me duele acá.

Me duele el pecho, me duele el corazón, me duele el alma.

Me quema el viento, me quema la cabeza, me queman las miradas.

Me enroscan los días, me enroscan las noches, me enrosca el otoño.

Me duele bien adentro, me duelo donde no veo, me duele donde siento.

Me entristecen las palabras, me entristecen los momentos, me entristece mi deseo.

Me queman los pensamientos, me queman las despedidas, me quema todo desde aquel día.

Me enrosca el silencio, me enrosca la pena, me enroscan mis venas.

Me entristece, me quema, me enrosca, me duele.

PEQUEÑA GUERRERA

Como dije alguna otra vez por acá, tengo varios blogs, uno de ellos de poesía que se llama “Secretitos de almohada”, en ese mismo muchas veces escribí poemas para mi hija, ayer salió uno muy bonito, hoy se los comparto.

Pequeña guerrera

Mi pequeña estrella saltarina,
mi pequeña luchadora de castillos,
mi pequeña monstruita,
mi pequeña.
Ella que me mira y me sonríe,
ella que se acerca y apoya su rostro en mi hombro,
ella que jugando corre para que la atrape,
ella que me mira con sus ojitos de amor y me envuelve.
La soñé mil veces mientras en mí crecía
y jamás pude hacerlo de manera tan perfecta como la realidad,
porque la miro y me derrite su belleza
la de su persona y la de su sensibilidad.
Mi pequeña guerrera que viene a buscarme
cuando algo la asusta,
mi pequeña hija que le canto canciones,
mi pequeño ser,
el amor en ser,
mi amor.