EL PRIMER GRITO

Hace unos días leyendo el blog de 9 meses y toda la vida me encontré con este documental como recomendación y lo vi sin dudarlo.
En mis nueve meses de embarazo no quise ver nada de nada que tenga que ver con partos porque el solo hecho de escuchar mujeres gritando me ponía mal y me daba más terror del que tenía. Bueno, si son como yo no lo vean porque es una hora y media de ver parir, parir y parir. Pero si no son como yo o son como yo pero no estan embarazadas vean este documental porque es hermoso.
No pare de llorar! Tenga pañuelitos a mano!

MI PARTO RESPETADO

Sin título

No si saben… seguro que si… esta semana es la Semana del Parto Respetado. Pensé hacer muchas cosas a través del blog pero no fue mi semana más tranquila, y bueno, quedara para más adelante.
Desde la primera clase de curso preparto las parteras y las residentes hicieron especial hincapié en el parto respetado. Cosa que hasta ese momento yo no tenía idea de que estaban hablando ni de cuan importante era.
Nos contaban a todas las chicas que estabamos presentes la importancia para nosotras y para ellas en llevarlo a cabo. Nos explicaban que en el Hospital de Escobar (lugar donde yo tuve a S.) trabajan codo a codo con Unicef para que todo esto pueda ser posible. Una podía llegar a imaginarlo pero no te das cuenta lo importante que es hasta que no lo vivís. Al menos eso es lo que yo siento.
Nos explicaban que en un parto respetado la madre decide posiciones para parir, como, de que manera.
El día que yo me interné llegué, me dijeron que ya tenía cinco de dilatación así que debía quedarme obviamente. Me pidieron que me cambie y de ahí en más que busque la manera más cómoda para pasar el proceso. Carla, la residente que estuvo conmigo todo el tiempo acompañándome me dijo “bueno Car si queres podes caminar, te podes acostar, fijate en que posición te sentís más cómoda”. Yo preferí la posición parada, agarrada del pie de la cama apretándolo con fuerza cada vez que venía la contracción. Siempre que sentí que no podía ella estaba ahí para decirme que si iba a poder hacerlo, iba a poder parir y que iba a estar todo bien. Cada vez que me veía que respiraba mal debido a los nervios se acercaba para relajarme.
En los cursos nos habían hablado del banquito de parto, de la silla de parto. Nos habían dicho que pensemos de que manera, en que posición queríamos recibir a nuestro hijo.
Yo particularmente no lo pensé, cuando fue el momento Carla me tomo del brazo y despacito las dos fuimos caminando hasta la sala de parto que estaba cerquita pero en ese momento te parece que esta a kilómetros. Cuando llegamos me pidieron que me suba al sillón de parto, no hablamos de banquito, de nada. Igualmente yo no lo había pensado y no me molesto tampoco que no me lo preguntaran. Me sentí cómoda y segura.
La bolsa la tuve intacta hasta el momento de parir, de hecho debieron romperla ellos. Todo fue muy pero muy natural. Más natural de lo que yo me hubiese imaginado en mi vida. Por eso lo recuerdo como un momento perfecto, hermoso, increíble. No tengo más que sonrisas para ese momento y agradecimiento para esas personas que estuvieron conmigo a quienes veía por primera vez en mi vida (excepto a Carla que la conocí en los cursos) y con quienes sentí un lazo eterno.
Cuando terminó todo, y mientras me recomponía. La partera y la enfermera parte en broma, parte en serio, me preguntaron cual era mi talento culinario, yo le dije que soy buena en la pastelería por lo que me pidieron si les podía hacer una torta para llevar más amena la guardia y cumplí. Se sorprendieron al verme llegar una noche bien tarde llevándoles una rica torta de chocolate con crema y baño de chocolate. Fue lindo volver a verlas, darles un abrazo, agradecerles por todo. Cada vez que pienso en ellas es como si fueran familia, algo especial en el corazón.
Sin dudas cuando se tiene un parto tan lindo con gente tan buena, tan linda de alma te las llevas con vos para siempre.

A PARIR SE HA DICHO

En el calculo que sacó mi obstetra me dijo que a partir del 16 de abril este preparada porque el bebé podía nacer en cualquier momento. Cuestión que el tipo un capo total porque ese 16 me levanté totalmente descompuesta signo de que ese día bebé llegaría. A las nueve y media tenía el curso pre-parto, pero obviamente no fui porque me sentía MUY mal. Así que me levante y tranquila agarré un cuaderno y fui anotando como venían las contracciones. Cuando empezaron a ser seguidas (cada dos minutos) me fui al hospital, me revisó la partera y me dijo que nada, que cero dilatación, me mando a mi casa, que descanse porque todavía no había noticias.

Volví, me recosté, traté de dormir un rato y cuando me desperté, otra vez. Dolores, dolores y más dolores. Mi madre llegó de trabajar y comenzó a decirme que vayamos otra vez a ver que onda. Me negué un par de veces porque mi idea era aguantar lo más que podía para poder llevar el momento previo lo más relajada posible en mi casa. Tipo ocho y media de la noche no aguanté más y entonces si, otra vez al hospital donde me revisaron y ya tenía cinco de dilatación. En ese momento, no voy negarles, me vinieron un poco de nervios pero trate de mentalizarme que debía estar tranquila porque de ponerme nerviosa no iba a ayudar a mi retoño a nacer así que respiraba profundo y hasta trataba de pensar en otra cosa para soportar el dolor, porque si, duele MUCHO pero es un dolor que no se como podría explicarles, porque si bien es horrible no es algo que después recuerdes con resquemor, como por ejemplo un dolor de muela, ponele. No usé peridural.

Mi hija terminó naciendo el 17 de abril a la una, el parto fue genial, ni bien me la pusieron en mi pecho fue el momento más hermoso de mi vida.

Una amiga se ofreció para entrar y acepté. Estuvo meses y meses tratando de convencerme de filmar el parto, obviamente SIEMPRE dije que no. Cuando llegó el momento de la salida de S. ¿qué hace? saca una filmadora y comienza a grabar todo. La verdad que en ese momento no tenía fuerzas para decir nada (claramente se puede ver en el video mi cara de vengo de una circunstancia en la que no se muy bien lo que paso pero estuvo bueno, ponele). Ahora se lo agradezco, seguramente porque todo comenzó desde ese punto y no cuando estaba pujando, haciendo fuerza para que la chaboncita salga a la vida.

Ahora, no puedo dejar de decirles lo sabia que es la naturaleza porque es cierto, termina el parto y terminan los dolores como si NUNCA  hubiese pasado nada. Y después ya no sos la misma y todo cambia para bien.

Lo recuerdo y me muero de amor.

CURSO PRE-PARTO

La mayoría de las mujeres con las que hable durante el embarazo me dijo que el curso no te servía para nada. Una sola me dijo que si y coincido con ella.

A mi el curso me sirvió para saber como controlarme las contracciones, como respirar, que hacer, que no hacer ese día, que llevar en la internación, como iba a ser la internación, cuales eran los cuidados que tenías que tener, como tenías que llegar ese día, etc.

Así que nada, si andan buscando una opinión, yo estoy del lado de las que opina que si sirve, que no te olvidas en ese momento. O será que a mi me toco alguien que me lo explico de una manera que me sirvió, pero si.