MATERNIDAD MUSICAL

Desde siempre ame la música, desde que tengo noción soñaba con ser cantante a pesar de que se que jamás lo haría.

Las dos primeras bandas que me gustaron en la vida fueron Los Fabulosos Cadillacs y Dos Minutos, sí, así de abierta era. Es que cuando sos niño no distinguís géneros, amas la música. Hasta que llegas a la adolescencia, te encerrás, te encontrás diciendo frases como “no te puede gustar tal banda si escuchas tal otra” y después el cerebro se te reconstruye y te das cuenta que todo eso es pura gilada, que la música es música sin importar como suena. Aunque seguís teniendo ritmos que no escuchas ni a gancho pero, sin embargo, respetas al que si lo hace.

Recuerdo paseos en familia y escuchar en la radio el último hit de Dos Minutos presentado por Pergolini y yo pidiendole a mi viejo que no cambie de dial… porque para que mi viejo escuche a Mario es porque hizo zapping radial. Y comenzaba “Piñas van, piñas vienen”, lo mismo con los Cadillacs y “Mi novia se cayó de un pozo ciego”, para darles un ejemplo.

Supongamos que esa época para mi, lo más de lo más era Volver al futuro *lo arrastre desde siempre* y Dos Minutos y LFC.

Este post se me ocurrió viajando en colectivo hacía el instituto mientras leía “Sumo por Pettinato”. Mientras lo leía pensaba en eso y en que me falta solo un libro de Roberto y que lo quiero conseguir. En fin.

El libro me hace viajar a mi adolescencia, en esos momentos en que todo comenzaba, me devolvió al punto inicial de mi amor por la música. Esos primeros miedos metiéndote en cuevas para ver a tus bandas preferidas y esos primeros de pisar grandes estadios para pasar a una nueva escala. Recordé todo lo que la música me hizo vivir y todos los amores que me hizo conocer. La mayoría de los chicos de mi vida siempre fueron músicos.

Entonces recordé al papá de S., y cuando pienso en la influencia que puedo hacerle llegar yo a ella recuerdo también que el padre es un amante de la música y músico. Entonces sentí la contradicción de la ausencia hasta que me dije “para un segundo, que el tipo no este no quiero decir que no este, porque a pesar de no estar de alguna manera está… y cuantas cosas tiene de él” *rosca de otro momento*.

Mi vieja siempre cuenta que en su casa de soltera tenía un tocadisco con discos de Sandro y uno de The Beatles. Mi viejo nunca cuenta que tuvo nada similar pero ahora que la internet todo lo da, se lleno de discos pero entre escuchar un cd y mirar un partido de fútbol se queda con opción B. ¿Qué quiero decir? Que en mi casa nunca se respiró la cultura de la música hasta que mis hermanos y yo comenzamos a crecer y cada uno se lleno de gustos musicales que compartió entre si y aprendió a tocar instrumentos lo que hizo que más de una vez nos pongamos a zapar juntos.

Toda mi vida dije que de tener un hijo no haría que escuche bandas infantiles (léase Hi5) juntos solo escucharíamos las bandas que escucho yo. Obviamente utopía de pendeja inexperta, soltera y revolucionaria. La verdad es que hoy S. esta super enganchada con The Fresh Beat Band, calculo que para ella ellos serán algo así como sus Beatles infantiles, que se yo. Pero también es verdad que le re copa la música que yo escucho, y si bien, desde que ella está no puedo escuchar tanto como antes *ay Spotify si te hubiese tenido antes*, cuando puedo prendo la radio y bailamos juntas por un rato.

Hace unos días nos despertamos, estábamos solas. Yo me desperté y levanté primero, entonces para despertarla del todo prendí la radio, puse Sweet dreams (are made of this) de Eurythmics, seguido por Mister Sandman y bailamos un rato largo, se copó. Todo esto antes que llegara la niñera, hubiese sido muy gracioso que nos encuentre así.

Amo cuando va hasta la habitación y me trae la guitarra para que le toque una canción, amo bailar al ritmo de su música y de las mías. Amo grabar cosas juntos. Cosas como esta y con esto termino el post.

¡Viva la música!

*En la primera canción sepan disculpar las palabras*

¡Graben canciones con sus hijos, es lo más! ♥

*Tío y sobrina*

DONDE VIVEN LOS MONSTRUOS

Where the Wild Things Are

 

Maurice Sendak+Spike Jonze+Karen O… NO PODÍA FALLAR!

Otro de mis directores favoritos que lleva al cine una película para niños. GRACIAS! Amo la idea de poder compartir con mi hija películas que sean para ella (claro que también para mi) de parte de mis directores favoritos.

Es el libro de Maurice Sendak llevado al cine. Generalmente cuando este tipo de cosas pasan… digo, que una obra literaria pase a ser una película, falla… bueno, esta es la excepción. Gran, enorme acierto el haber dejado el soundtrack de mano de Karen O (cantante de Yeah Yeah Yeahs). En este caso, es ella con un coro de niños que la acompañan quienes conforman, Karen O and the kids. Pero los niños no fueron sacados de un coro profesional sino que son los hijos de quienes realizaron la película. En los extras del DVD lo pueden ver.

Muchos lo deben conocer pero para los que no y quieren saber de qué va la historia les cuento.

Encontramos a Max, un niño rebelde e incomprendido quien fantasea con ser un monstruo temible y respetado. Una noche se pelea con su madre y se escapa de la casa, luego de correr un largo camino se encuentra con una balsa que lo llevará hacia donde viven los monstruos quienes lo convierten en su rey.

No doy muchos detalles más porque soy la típica persona que te quiere contar un poquito y te termina arruinando la película.

Les dejo también una de las canciones que conforman el soundtrack de la película. Recomendadísimo!