LOS BLOGS Y LA MATERNIDAD

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Hace muchos años que soy blogger. Comencé con un blog que se llamaba “Diario de una mina de veintipico”, fue un viaje de ida. Escribí en él aproximadamente por cinco o seis años, no recuerdo exactamente. Lo cerré al poco tiempo de ser madre porque era una nueva etapa y ya no podía seguir escribiendo ahí. No se, había llegado a su fin.

Poco tiempo después fue que abrí este blog. Me costó, tenía una rosca encima acerca de hablar de mi hija, no se, me puse a pensar si el día de mañana cuando ella sea grande si le gustaría la idea que en algún momento le conte al mundo lo que hacía o dejaba de hacer, hasta que un día me di cuenta que podía hablar de muchas cosas más, que no tenía porque ser un diario de maternidad y entonces lo abrí.

Mis primeros post fueron más que nada consejos, tips. Cosas que me hubiesen servido saber cuando arrancó esta etapa de mi vida y que no las encontraba en libros ni nada cerca. Necesitaba consejos de madre a madre no de doctores que hablan de manual sabiendo que no a todas nos va a funcionar lo que la ciencia nos dice.

Sinceramente desde que descubrí el mundo de los blogs y sobre todo cuando es algo relacionado a la maternidad entro y leo a determinadas bloggers para saber como lograron que sus niños duerman, por ejemplo. O busco recetas para hacerle a S. pero también ahí, entre las mamás bloggers.

A veces me da la sensación que la maternidad viene con muchas cosas bajo el brazo, hace poco les dije que era el crochet para mi, ahora también agrego, los blogs.

Los blogs se han convertido en un manifiesto. El rinconcito donde podemos nadar libremente y ser escuchadas. Porque siempre encontras a alguien dispuesta a tirarte una palabra de cariño o un consejo a lo que estás necesitando. Creo que hemos sido muy privilegiadas en poder contar con esta herramienta en los días que corren. Me pregunto ¿como hacían las madres de antes?

Creo que es hora de cambiar el dicho, yo ya cree uno para mi…

Escribir un blog, tener un hijo, tejer un cactus.

EL AMOR NO ES OBSCENO!

No se que tiene Facebook contra las fotos de madres dándole la teta a sus hijos. Subís una y no tarda mucho en dártela de baja argumentando que alguien las denuncio.

O sea, no entiendo, a la gente le molesta ver a madres dando la teta pero no le molesta ver fotos de perritos entre otros animales mutilados. Porque en ese caso soy yo solita la que tiene que ocultar esa historia del muro para que no se me remuevan las tripas y el corazón viendo a un perro despellejado. A quién no le paso esto alguna vez que levante la mano, ¿nadie?, lo suponía.

Hace unos días encontré la campaña “El amor no es obsceno”. Se lanzó luego de que Facebook reiteradas veces le censure la foto de perfil a la organización “Las casildas“. La foto era esta…

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En repudio a esto muchas madres comenzaron a enviar fotos para apoyarlos.

No es la primera vez que pasa, pero estaría bueno que se termine ¿no?

Para saber más acerca de lo que pasó podes leer acá.

MENOS ES MÁS

Cuando te pongas a buscar en Google o en cualquier otro buscador cosas sobre el embarazo, vas a encontrar miles y miles de temas. Muchas páginas van a ser bastante repetitivas, para no decirte que vas a encontrar exactamente la misma información, por lo que te recomiendo que si lo vas a hacer no te mates a los clickeos locos sino fijate cual te convence y lee ahí. Igualmente SIEMPRE es más importante la palabra del obstetra que lo que te pueda llegar a decir una página de bebe.com (inclusive esta, aunque este blog esta muy lejos del objetivo de las demás).

¿Para que las utilizaba yo? Para ver como iba creciendo el bebé según el tiempo de gestación. Aunque obviamente es relativo porque no todas somos iguales.Los datos que te otorgan son peso, medida y cambios.

Esta todo bien, no tiene nada de malo, leer, mirar, informarse siempre y cuando no se convierta en una obsesión y comiences con frases del estilo “según el libro que estoy leyendo…”, “en la página dice” y así. Tengan en cuenta que hay mucho mito detrás de alguna información porque, repito, no todas somos iguales. Confíen en su obstetra, para eso estudió y para eso está, para evacuar todas sus dudas.