CUESTION DE PESO

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Toda mi vida pensé que, si en algún momento me convertía en madre me iba a costar horrores bajar los kilos de más de un embarazo. Bueno, no me equivoqué.

Sin ánimo de agrandarme, ni mucho menos, les cuento que a los quince días de parir había bajado mucho. No se cuanto pero me sentía más que satisfecha con mi peso. Hasta que un día vino un familiar, me mintió con eso de que la teta adelgaza y le di duro y parejo… total no pasaba nada… CRUEL MENTIRA.

No es que después haya engordado mucho, pero subí kilos que, hasta el día de hoy, no puedo bajar.

Pero este no es un post más de esos en los que una madre se queja de sus kilos y su nuevo cuerpo, no. Este es un post donde quiero contarles lo zen que me he vuelto.

Hace unos días pensaba en todo. Algo se puede sentir en mi post anterior. No se si resignación es la palabra si definitivamente resignación es la palabra pero me pasa que últimamente ya no le doy tanta importancia a las cosas que no me importan.

Mi hija no duerme de noche, ¿tengo que madrugar? no. Y bueno, entonces me mantengo despierta.

Como sano y no puedo adelgazar, ¿tengo algún apuro? no. Y bueno entonces de a poco llegaré a mi peso.

La gente careta me molesta ¿es imporante? ¡era! Y bueno, entonces no les des más bola. UF, block y chau picho.

No me reconozco ¿estoy haciendo yoga o practicando meditación? no. Solo me estoy tomando la vida un poco más calma.

¿Esta bien? ¡Esta perfecto!

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INSPIRACIONES

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Recuerdo patente, me parece verme. Si había algo que me encantaba desde pequeña era la hora de Lengua. Cuando venía la seño y nos decía, “tienen que escribir un cuento, no más de una carilla” y yo le mandaba dos hojas.

Segundo grado, tema libre. Terminé escribiendo un cuento de dos hojas de ciencia ficción en el que tomé prestado de Volver al futuro el planeta Vulcano como ubicación. Mi maestra me remarcó que me había pasado de renglones pero que le encantó. No se si fue eso o qué pero toda mi vida escribí.

Jamás tiré una fotocopia que ya no servía para poder escribir poemas en las partes en blanco. Recuerdo un juego de fotocopias que no volví a encontrar lleno de poemas por todos lados. Frases, palabras. Esa soy yo desde que tengo noción.

Toda mi vida soñé con hacer algo con eso y hoy acá estoy. Cuando me dicen “tenes varios blogs” es que no puedo conmigo. No puedo escribir, no puedo explotar y disfrutar de haber nacido en una era donde las cosas que escribo puedo publicarlas y entregárselas al mundo.

El tema es que me di cuenta que escribir, o postear, es como un cable a tierra. Es algo que me gusta hacer antes de que se termine el día. Me gusta dormir a S. y sentarme frente a la compu y escribir. Me gusta escribirle a ella y escribirme a mi, escribirles a ustedes.

La mayoría de mis amigos tienen cartas que les escribí porque amo hacerlo, porque es una de las tantas maneras  de demostrarles el amor que siento por ellos.

Hace un tiempo se me complica escribir en papel cuando S. esta dando vueltas porque ama usar las cosas que estoy usando yo. No vale otro papel, otra lapicera, no! Mi papel, mi lapicera. Verla haciendo eso me hace pensar/desear ¿será que ella también amará la escritura como yo? ¿Como saberlo?

 

VOLVER AL FUTURO

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Nací con una mamá ama de casa. Esposa y ama de casa. En todos los recuerdos de mi infancia esta mi mamá con nosotros. Haciendo las cosas de la casa, cocinando, maternando siempre en casa. Mi papá trabajaba.

Mi mamá me dejaba en la casa de mis nonos para ir a buscar a mi hermano mayor a la escuela. O sea, me pasaba a buscar por el jardín, me llevaba a la casa con mi nono y se iba a la escuela a buscar a mi hermano mayor.

Mi mamá siempre maternando.

Hasta que un día, cuando nosotros eramos adolescentes se le dio por trabajar, y entonces salió de casa pero todos trabajos cerca y de pocas horas. Hasta el día de hoy seguimos con la misma rutina.

A lo que voy. Cuando mi mamá salió a trabajar y nosotros nos comenzamos a arreglar solos yo entendía que estaba bien que las mamás trabajen, que salgan, que tengan su vida. De chica la quería toda para mi porque entendía que la madre lo único que tenía que hacer era maternar.

Hace días que se da, con diferentes amigas este tema de además de ser mamá se es mujer, humano, persona, vamos a llamarlo como quieran, quiero decir… tenemos una vida además de cambiar pañales, jugar, limpiar babas, mirar dibujitos, hacer la comida, ponernos los nervios de punta.

Desde toda la vida nos enseñan que la mujer tiene que quedarse en la casa, cuidar a los niños y ser ama de casa. Digo, desde toda NUESTRA vida, porque como viene la mano ese no es el mensaje que le daré a mi vida en los años venideros, y no creo que la sociedad siga mandando ese mensaje al cosmos para que luego pasa lo que pasa hoy.

¿Qué pasa? La culpa nos pasa, la horrible culpa, la culpa molesta.

A veces me gustaría saber si es exclusiva de las mujeres la culpa con la que cargamos por dejar a nuestros pequeños en la casa mientras nosotros salimos un ratito a respirar. No se, no tengo muchos amigos padres y los que tengo todavía no les pregunté que es lo que piensan.

Durante muchísimo tiempo cargué con esa culpa que me hacía quedarme en casa porque era mi responsabilidad, yo tenía que estar en casa, no podía salir. Si se despertaba S. ¿cómo yo no iba a estar ahí?, ¿cómo alguien más debía despertar para dormirla? Siempre pensé que de no ser madre sola no tendría ese mambo pero al vivir mi realidad, que se yo. Solo yo quería encargarme de eso. Tenía que quedarme en casa, DEBÍA quedarme en casa aunque mi cerebro me pida recreo, aunque mi cuerpo me pida recreo, aunque la mujer que había quedado ahí en el fondo fondo fondo me pedía a gritos recreo.

Ahora es distinto. Mi hija es un poco más grande, ya no se despierta durante la noche una vez que se duerme, ya no toma teta, ya es un poco más independiente. Pero ahora viéndolo de lejos me pregunto, si fuera más chica ¿qué tendría de malo? Pero, repito, lo digo porque lo veo de lejos, de afuera.

De una vez por todas tenemos que romper esa mochila idiota que nos ponen desde chicos y saber que salir a respirar no esta mal. Que una no es mala madre por querer salir sola, sin alguien que te tironee o te pida upa, o se te tire a hacer berrinche en la calle. Una no es mala madre por querer rodearse de silencio, por querer escuchar otras voces, por querer no ser madre por un lapsus de una hora o dos y ser solo mujer.

Cuesta entenderlo, juro que cuesta. A mi me costó MUCHO. Pero acá estoy, tratando de transmitirlo de la mejor manera posible.

 

P.D: para ustedes chicas, porque las adoro con el alma ♥