ESAS COSAS QUE DICEN QUE PASAN EN EL EMBARAZO

En mi vida vi muchas películas, novelas, escuché experiencias, etc. Ahora que ya pasé por esa etapa y puedo decir desde mi perspectiva que es lo que se cumplió y que no.
Yo me esperaba un comienzo a puro vomito y nauseas y no nada que ver. Eso si, fue a puro dolor de cabeza y sueño. Antes de saber la noticia, me venía pasando seguido que, mientras hablaba por telefono a la noche con un amigo me daba mucho sueño, demasiado. Me parecía rarísimo porque soy medio noctambula, pero eran las ocho, nueve de la noche y ya empezaba a cabecear mal, o también me paso de bañarme, cambiarme para salir a estudiar y de golpe me tiraba un toque, o sea, como para hacer fiaca un rato y me quedaba completamente dormida. Así que si, por lo menos en mi caso lo del sueño era real.
Acidez me dio en el ultimo mes, y sobre todo, un día antes de parir. De hecho todos los malestares me dieron un día antes de parir. Pero la acidez fue como nunca.
Me comí todo lo que había a mi alcance y más. No paraba pero por suerte no engordé muchos kilos. Me pasaba de repetir dos veces la comida, terminaba y al rato tenía hambre como si no hubiese comido hacía horas, era imposible no comer, aguantarme.
Sufrí el calor como nunca en mi vida. Debo confesar que antes del embarazo jamás sufri el verano, ni siquiera con las temperaturas de 40°, siempre me bastaba el ventilador porque detesto los aires acondicionados, pero este verano con la panza fue horrible e indeseable.
Todos me mimaron, familia, amigos, conocidos, clientes de mi trabajo, TODO el mundo. Me traían cosas ricas, me preguntaban si necesitaba algo. Me dieron muchísimo y debo confesar que hoy me dejaron sin nada, desaparecí totalmente de la faz de la Tierra para ellos, pero bueno.
Lloré por todo… POR TODO! Lloraba porque no podía satisfacer mi antojo, porque alguien me subía un poco el tono de voz, porque no encontraban a Sophia en The walking dead, porque me quedaba en casa, porque no me quedaba, porque no aguantaba a nadie, porque aguantaba a todos, porque no me aguantaba a mi. Lo de las hormonas es TREMENDO.
No te olvides de ponerte crema en la panza para que no te salgan estrías. No se si mi piel es privilegiada o la crema que use era excelente pero yo me encremé todos los días, todas las horas y no me quedó un solo rastro de piel con estrías, así que no lo olviden, a encremarse.
Y por último, una de las cosas que dicen en el embarazo es que tenes que caminar así el parto es más fácil. No me pregunten si es verdad pero desde mi experiencia les puedo decir que yo hice caso a ese consejo. Caminé durante los nueve meses, de acá para allá. Porque si bien yo soy un poco vaga, nunca estuve tan activa en mi vida como en el embarazo. Me caminé la vida y el parto fue genial, así que ante la duda yo les diría que caminen, caminen y caminen.

PANZA

Mi amiga M. le puso Panza al bebé cuando no sabíamos si era nene o nena, me gustó, comencé a llamarlo así y todos lo llamaron así durante los nueve meses. ¿Por qué? Porque solo una vez se dejo ver, el obstetra vaticinó niña pero me dijo que para estar seguros esperemos una eco más y de ahí en adelante no dejó verse nunca más. Lo gracioso era que durante  la espera en el pasillo mi panza era un candombe pero me recostaba en la camilla y chau, no había forma.

Por esto mismo, el día que nació tuve que pedirle a la partera que me diga que era “como no sabes?” me dijo.

Si bien todo el mundo trató de convencerme que tuve un embarazo hermoso, ya que no se notaban los kilos de más “estas igual pero con panza”, jamás me descompuse, nada de vómitos  nauseas, nada. Tome mate durante los nueve meses, no me hizo asco ninguna comida, no comí la que no me gustaba. Yo no disfrute del todo esa etapa ¿por qué? porque, por ejemplo, me tuvieron que sacar una muela, pero la odisea que fue antes de que me sacaran la muela fue horrible. Porque el dentista me pidió una autorización del obstetra y hasta que pude conseguirla el dolor que tuve que soportar no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Pero bueno. Y ni te cuento la culpa que tenía de estar tomando medicamentos a pesar de estar recetados y de tener el visto bueno de que nada iba a ocurrirle a la criatura.

Es que toda tu vida te taladran con la información de que durante el embarazo no podes tomar nada, no podes comer determinadas cosas y cuando te das cuenta que en realidad no es así te preguntas para que tanta data al pepe. Lo mismo con la cerveza, mi obstetra me dijo que siempre y cuando no me emborrache podía tomar uno o dos vasos, igualmente no tome nada de nada.

Otro tema son los pies, a mi la retención de líquidos me pegó mal, tanto que me obsesioné y embarazada que veía lo primero que hacía era mirarle los pies a ver que onda, la mayoría los tenían divinos y las odiaba, no podía entender por qué a mi. Mi mamá me dijo que ni bien naciera la pequeña iba a desaparecer, pero no… me duró una semana más.

Y por último, la agilidad. Quizás uno en este momento, ponele, no le das importancia a la agilidad pero cuando la perdes no sabes lo horrible que es. No poder agacharte  a agarrar algo que se te cayó o algo que necesitas que esta muy cerca del piso, no poder darte vuelta en la cama, no poder bajarte fácilmente de la cama.

Lo único bueno, como le dije a una mamá bloguera ayer es la conexión. El bebé durante el embarazo, es tuyo y solo tuyo y te volves tan privilegiada y tan egoísta que te pasa que estas con gente y no le decís que se esta moviendo porque es una caricia que te regala para vos y no una monería para que todos digan “aaaaah que lindo”. Es tuyo y solo tuyo, y te acompaña a todos lados, nunca te deja sola. Eso es hermoso. Y si, también la adoración que hay en torno a vos, ficticia porque una vez que parís fuiste, nadie te conoce o te reconocen por la mina que tiene que alimentar a esa hermosura y nada más.

En fin, toda una aventura el embarazo.

EL PRIMER MOMENTO

En el momento que me enteré que estaba embarazada luego de quedarme sola rumbo a mi casa me empezó a pasar de todo por la cabeza, no podía parar y así creo que sigo hasta hoy.

Cuando llegué a mi casa una de las primeras cosas que hice fue hablarle a mi futuro bebé, darle la bienvenida y ponernos juntos a escuchar juntos los Antsy Pants.

¡Quería todo ya! Decidir nombre, saber su sexo, comprarle ropa, comprarle de todo en realidad, verme con la panza, con una grande enorme, ver que se sentía estar pesada, contarle a todo el mundo, organizar una reunión, no sabes… ansiedad full full.

Lo de la panza si es totalmente esperado, para mi era como que no tenía ganas los primeros momentos, estaba embarazada pero no se me notaba, entonces es como que te tenes que hacer la idea que estas en esa etapa porque sino estás como cualquier mujer que anda por ahí.

Igual es un momento para disfrutar porque pasa que de tanto pensar en como será cuando el bebé nazca pasan los meses, te quedas sin panza y después la extrañas. A mi me pasa ahora.

Ya va a llegar todo. La primer patadita, la panza, el sexo, el nombre, sus cosas. Ya va a llegar, tranquila.

Mientras tanto, hablale. saludalo al despertar, al irte a dormir, escuchen música, contale como es el mundo, que es lo que le espera, disfruta.