AU REVOIR 2013

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Este año no fue el mejor, porque quizás el mejor año fue el año pasado cuando me convertí en madre de cuerpo y alma. Y mi amor se redujo a centimetros que fueron creciendo y creciendo. A miradas, a sonrisas, a nervios, a stress, pero todo amor al fin. Porque ¿Quién dijo que en el amor todo es color de rosa?

Pero este 2013 tuvo una particularidad inmensa. Este año conocí amigas, si, amigas esa es la palabra. ¿Pero la amistad no es algo que se transforma con los años? ¿Pero la amistad no son personas que se cuentan con los dedos de una mano?

¿Llamarías amistad a alguien que te brinda todo su espíritu? ¿Llamarías amistad a alguien que no te deja caer ni aún al borde de las profundidades? ¿Llamarías amistad a alguien que te llena el día de compañía? Si, claro que si. Bueno, ellas lo hacen y por eso son mis amigas.

Hace unos años, mirando un programa que ya no existe, se llama Blogosfera TV. Obviamente era un programa dedicado a blogueros, en cada transmisión daban a conocer diferentes personas que las unía esta nueva vida 2.0. Y se encontraron a través de sus escrituras y ahora eran amigas que se juntaban a tomar el té, a charlar, a disfrutar la vida real. Lo miraba y pensaba “que lindo”. Yo siempre tuve blogs y jamás me había pasado hasta que un día fueron cayendo de a una y ahora entre todas somos una gran familia.

El día que la conocí a la Alemandi le contaba esto, eso que jamás me había sucedido y me dijo “lo que pasa que nosotras somos como una tribu”, me fui de su casa pensando en cuanta razón tenía.

Y llegó mi tribu a la que le dedique varios post este año pero se merecen este último.

Hace un tiempo pase por un episodio horrible y no se que hubiese sido de mi sin ellas, y tengo una frase que no se me va a borrar jamás ni de mi mente ni de mi corazón. El momento en que Car me dijo “vos sostenela a S. que nosotras te sostenemos a vos”, las fuerzas que me dieron esas palabras me engrandece el coraje cuando estoy a punto de caer.

Gracias a todas, y por sobre todo (y no se me pongan celosas) Gracias a vos Alemandi, por todo lo que me enseñaste desde que te conocí, por tu dulzura, tu sinceridad y tu amor.

Como diría Meli… las quiero boludas mías!

A todos y a todas… FELIZ AÑO NUEVO!

Hasta el año que viene!

ADIÓS VIRTUALIDAD

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Un día quede embarazada y me llené de miedos. Normales, calculo, pero miedo al fin.

No quería ser de esas futuras embarazadas que hablan todo el tiempo de panzas y bebes, aunque sí, lo fui.

Y entonces, esta nueva era me llevó a conocer a personas que estaban en la misma y fue lo más liberador del mundo. Aunque es paradójico porque a fin de cuentas hablamos más de cualquier otra cosa que de bebes a veces pero creo que es porque también sabemos que ante todo somos mujeres.

Ya me pasó de encontrarme con las mayoría de ellas. Y cuando esas fotos inmóviles se convierten en persona de carne y hueso que hablan y abrazan y ríen es una felicidad enorme.

Y digo “la mayoría” porque había una de esas personas que me faltaba conocer y tuve el agrado de hacerlo este fin de semana.

Hablo de Manu. Manu es una mamá hermosa que conocí por Twitter, con quién compartimos afinidad en gustos y en tener ambas, pequeñas que se llevan a penas un mes.

Ver a su pequeña Juana jugando con mi pequeña Sophie fue hermoso. Pegaron onda de una, la pasaron tan lindo como nosotras compartiendo mates, tratando de ponernos al día en el ratito que compartimos porque hice visita de médico que me dejó con ganas de más y que seguramente se dará muchas veces porque sabe que mi casa tiene las puertas abiertas para ella y su familia.

Un día quede embarazada, me convertí en mamá y me llené de gente hermosa.

Encantadísimas de conocerlas ♥

VOLVÍ

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Hija me despertó a las ocho de la mañana, o quizás antes solo que a las ocho recién me digné a mirar el reloj para saber que hora era. Prendí la radio, puse a Pettinato y me levanté a preparar la mamadera, y en ese momento tan solo por un ratito pensé “que lindo que era darle la teta” pero solo por la comodidad de no tener que levantarme y poder hacer fiaca por un rato más y quizás hasta dormir un rato más porque lo bueno de la teta es que siempre la dejaba para seguir durmiendo por un ratito más.

Tomó la mamadera, nos levantamos, estuvo un rato en su sillita hasta que no aguanto más y la largué con los juguetes y en ese mismo momento me di cuenta que en su bolsa de juguetes se encuentra mi Melody, y de repente fue como un “¿como paso esto? nena devolveme mi muñeca” igual se la deje claro esta pero… bueno, si ella es la pequeña le corresponde ponele. Y así te das cuenta que las cosas cambian, aunque en realidad te diste cuenta hace mucho que las cosas cambiaron.

Estuve ausente, si lo se. Es solo que a veces siento que con mi maternidad solo mía me alcanza y sobra entonces desaparezco. Otras veces me pasa que me voy para otros rumbos porque en realidad no se muy bien que contar, entonces, también desaparezco. Otras ando más o menos y entonces ahí si, como buena canceriana desaparezco pero del planeta. Lo bueno es desaparecer y volver un día y encontrarte con gente que pregunta por vos, que quiere saber como esta una y ahí el corazón se te llena de alegría, como me pasó hace unos días en Twitter

Gracias a Apuntes de una rookie mom, Esta que te parió, Mona Lisa y Lion Mom. Se las quiere mucho!